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¿Cómo hago que mis ligas de resistencia duren más?


Cuidados de las ligas

Las ligas de resistencia de todo tipo son usadas en una gran variedad de disciplinas. Pueden ser utilizadas como el complemento perfecto a entrenamientos de fuerza, ayudar al estiramiento, movilidad, como reemplazo de equipo de gimnasio y hasta para realizar ejercicios de rehabilitación. A demás, estas no necesitan un espacio amplio para ser utilizadas y son más baratas en comparación con otro tipo de equipo de ejercicio.

En comparación, las ligas de resistencia no son tan durables como lo podría ser equipo especializado como barras, discos o mancuernas. Esto se debe a que siempre hay una gran tensión en el material de estas y, como cualquier liga, con su uso este se estira y se debilita. Esta combinación hará que en algún momento se rompan y sea necesario reemplazarlas.

La vida útil de las ligas de resistencia suele oscilar entre seis meses y dos años, aunque esto variará dependiendo de la intensidad de tus entrenamientos y la frecuencia de estos, haciendo que puedan durar mucho menos o mucho más. Aunado a esto, si estas están en constante contacto con superficies rugosas, el material tenderá a romperse más rápido.

En contraste con las dumbbells o algún otro material de fuerza, es muy probable que en ese mismo periodo se sustituya por uno de mayor resistencia, lo cuál hace a las ligas una opción perfecta si no se cuenta con un lugar en donde este equipo esté disponible o nuestro presupuesto sea bajo.

¿Cómo cuido mis ligas?

Cada vez que vayas a entrenar (o después de hacerlo) es necesario que verifiques la integridad de tus ligas. Esto significa que deberás buscar si presentan rasgaduras, principalmente en la parte en la que están sujetas a mayor tensión. Esto significa que habrá que checar donde hacen contacto con tus pies o con el soporte para la puerta, por ejemplo.

Después de utilizarlas, se recomienda limpiarlas con un trapo húmedo (no mojado ni con químicos para limpiar) para quitar rastros de polvo, sudor y cualquier otro agente que pudiera dañar el material. A demás, habrá que almacenarlas en un lugar en el que no estén expuestas al calor o a la luz solar, ya que esto último también degrada el material debido a la acción de los rayos UV.

Los cambios de color del material son normales a lo largo de la vida útil de una liga de resistencia, aunque un cambio de color en una zona en específico podría ser signo de desgaste y habrá que supervisar el área por posibles rasgaduras.

Otra forma de hacer que las ligas duren más es utilizar más de una a la vez. Esto hará que en cada liga haya una tensión menor, al mismo tiempo que trabajas con una mayor. Sólo recuerda no usar una tensión mayor a la que puedas manejar.

El último consejo para cuidar tus ligas es no estirarlas más de dos o tres veces su tamaño. Esto dependerá del ejercicio que estés realizando pero la mayoría de las veces no será necesario estirarlas tanto

Conclusiones

 

Las ligas de resistencia tienen una infinidad de usos dentro del mundo del fitness. Ya sea que seas alguien con mucha experiencia o que apenas va comenzando, en algún momento te serán de utilidad.

Tienen ventajas y desventajas como cualquier otro equipo de entrenamiento y, dependiendo de cómo y qué tan seguido se utilicen, sufrirán desgaste a lo largo de su vida útil. Esto significa que habrá que tener ciertas consideraciones para que se mantengan en las mejores condiciones posibles y, de esta forma, duren lo más posible.

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad y nuestras ligas te sirvan para hacer o complementar tus entrenamientos y cumplir tus objetivos.